Hay imágenes que no necesitan explicación. Detrás de cada rincón consumido por el fuego hay historias, recuerdos, trabajo y sueños que hoy conviven con la angustia, la incertidumbre y la desolación.
Que este dolor nos haga reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestro ambiente.
La prevención, el compromiso y la responsabilidad de cada uno son fundamentales para proteger nuestros cerros, nuestra flora, nuestra fauna y el futuro de las próximas generaciones.







