En el bloque económico, el apoyo al sector vitivinícola se rige principalmente por la Política Agrícola Común (PAC). Aquí te contamos cuáles son los tres países más beneficiados y en qué usan este dinero.
En la Unión Europea (UE), el apoyo al sector vitivinícola se rige principalmente por la Política Agrícola Común (PAC) a través de Programas Nacionales de Apoyo integrados en el Plan Estratégico de la PAC de cada país.
La UE destina aproximadamente 1.061 millones de euros anuales a medidas para el sector vitivinícola, una cantidad que se mantiene hasta 2025 en el marco de la actual PAC. Estos fondos se distribuyen entre los Estados miembros productores mediante asignaciones nacionales. Los principales beneficiarios son Italia, Francia y España, que en conjunto representan aproximadamente el 79% de los fondos totales de la UE para el vino, seguidos de países como Portugal, Alemania, etc. La información surge del estudio Government Budgets for the Wine Industry – Global Analysis (2025) publicado a fines de octubre por Vinetur. El apoyo europeo abarca medidas como la reestructuración de viñedos, la promoción en terceros países (mercados fuera de la UE), las inversiones en modernización de bodegas, la destilación de subproductos (una medida para eliminar el excedente de vino/alcohol), el seguro de vendimia y otras intervenciones. Cabe destacar que tres medidas absorben la mayor parte de la financiación de la UE para el vino: la reestructuración de viñedos (aproximadamente el 50%), las inversiones en bodegas (aproximadamente el 22%) y la promoción de exportaciones (aproximadamente el 18%). Las porciones más pequeñas se destinan a la destilación, la recolección ecológica, los seguros y la innovación. En toda la UE, los niveles de apoyo para 2024-2025 se mantienen bastante estables en comparación con 2023, si bien se han activado ayudas puntuales adicionales para hacer frente a las crisis de mercado (por ejemplo, subvenciones a la destilación para paliar los excedentes). La nueva PAC (2023-2027) mantiene el mismo presupuesto anual y las mismas medidas que el marco anterior, con el nuevo requisito de que al menos el 5% del gasto se destine a objetivos de sostenibilidad ambiental en el sector vitivinícola.







