El Ministerio de Educación llevó adelante una evaluación formativa en 360 escuelas de toda la provincia para relevar el nivel de lectura y escritura de los alumnos que inician la primaria. La estrategia se enmarcó en el Plan Educativo “Rosario Vera Peñaloza” y en el programa “Aprendemos Juntos La Rioja”, y se replicará en octubre.
El Ministerio de Educación de La Rioja llevó adelante una estrategia de evaluación formativa de la alfabetización inicial destinada a estudiantes de primer grado de la educación primaria. La instancia se desarrolló los días 10 y 11 de marzo en todo el territorio provincial.
La evaluación tuvo carácter censal y alcanzó a 360 escuelas de gestión estatal y privada, con la participación de 4.691 estudiantes ingresantes a primer grado durante el presente ciclo lectivo.
Se trató de una evaluación de comprensión lectora diseñada y promovida por el Ministerio de Educación provincial, en el marco del Plan Educativo “Rosario Vera Peñaloza” y del programa provincial de alfabetización “Aprendemos Juntos La Rioja”, una política orientada a mejorar de manera sostenida los niveles de lectura y escritura de niñas y niños de la provincia entre 2024 y 2027.
La organización del dispositivo estuvo a cargo de la Secretaría de Gestión Educativa, a través de la Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa, con la participación de 600 coordinadores institucionales, 1.500 docentes aplicadores y el acompañamiento de supervisores zonales.
La evaluación fue obligatoria para los estudiantes alcanzados, aunque las clases se desarrollaron con normalidad para quienes no formaron parte de la población evaluada.
Una herramienta para fortalecer la alfabetización
Desde el Ministerio de Educación destacaron que la evaluación de la alfabetización inicial constituye una prioridad político-pedagógica, ya que permite valorar los aprendizajes básicos de los estudiantes que se encuentran al inicio de su trayectoria en la escuela primaria.
El primer grado es considerado un momento clave en el proceso educativo, especialmente en el pasaje desde la sala de 5 años hacia la educación primaria, con el objetivo de que, al finalizar el ciclo, los estudiantes hayan desarrollado la habilidad de leer palabras, oraciones o textos breves de manera convencional.
El dispositivo se implementa en dos momentos del ciclo lectivo. La primera instancia se realizó en este mes de marzo, al inicio del primer cuatrimestre, para identificar los puntos de partida de cada estudiante en su proceso de alfabetización. La segunda se replicará en octubre, al finalizar el ciclo, para evaluar los aprendizajes alcanzados durante el año.
Los resultados permitirán a las escuelas revisar y ajustar sus planificaciones pedagógicas, mientras que para las autoridades educativas constituirán un insumo clave para el monitoreo de la política provincial de alfabetización inicial.
Qué y cómo se evaluó
La evaluación abordó una selección de saberes prioritarios de Lengua y Literatura mediante distintas actividades individuales y grupales, orales y escritas, que fueron aplicadas durante dos jornadas consecutivas por docentes aplicadores.
Los ejes de evaluación fueron comprensión y producción oral, lectura y escritura.
La corrección y el procesamiento de las actividades no se tradujeron en una calificación por estudiante. En esa tarea participaron los equipos de gestión, docentes de primer ciclo y perfiles técnicos de cada institución, que fueron capacitados para tal fin.
Luego se generó un informe de evaluación a nivel institucional, por división y por estudiante, a través de un sistema digital diseñado para realizar un procesamiento ágil, rápido y confiable. Según lo previsto, en abril cada escuela contará con sus propios reportes para utilizarlos en su trabajo pedagógico.
El soporte técnico del dispositivo estuvo a cargo de la Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa y de la Dirección General de Educación Primaria.









