Durante agosto, las tareas en el viñedo se enfocan en la preparación, el mantenimiento y el cuidado del suelo, sentando las bases para una nueva etapa productiva.
Algunas actividades clave para este mes:
Riego: revisar las necesidades hídricas del cultivo y ajustar el manejo según las condiciones del suelo y la planta.
Mantenimiento y calibración de maquinaria: controlar y preparar los equipos para asegurar un trabajo eficiente durante la temporada.
Incorporación de abonos verdes: mejorar la estructura y fertilidad del suelo mediante cultivos de cobertura.
Incorporación de guanos y enmiendas: aportar materia orgánica y nutrientes para favorecer las condiciones del suelo.
Análisis de suelo y calicatas: conocer el estado del suelo para tomar mejores decisiones en el manejo del viñedo.
Injertos: aprovechar las condiciones adecuadas para favorecer el desarrollo de las plantas.
Cada tarea es parte de una planificación integral que contribuye al desarrollo y la sostenibilidad de la producción vitivinícola.







