Anoche, el sentir profundo de las cajas chayeras se hizo escuchar y vibrar en la plaza principal Caudillos Federales
Como cada año, el punto de encuentro fue el querido kiosco de Tino Melián, ese lugar donde nació la hermosa costumbre de reunirse cada 31 de enero para, entre coplas y vidalas, esperar juntos el Día del Chayero Chileciteño.
La música y la danza se abrazaron para regalarnos momentos únicos, donde la harina y la albahaca fueron cómplices perfectos para celebrar la llegada de la Chaya, de la alegría y del amor
Cantores chileciteños y bailarines le pusieron alma y color a una noche cargada de tradición, identidad y cultura, de esas que se sienten en el pecho y se viven con el corazón.







