Cuando la estrategia se vuelve cultura – El vino, la refrescancia y la convalidación de un trabajo sostenido por años que vale la pena celebrar.
La reciente entrevista de Lionel Messi, el 10 de nuestra selección argentina de futbol, en la que comenta con naturalidad que a veces toma vino con gaseosa, generó sorpresa en algunos sectores y absoluta normalidad en otros. Lejos de incomodar, es algo que vale la pena celebrar. No por la anécdota en sí, sino porque constituye una convalidación potente de una estrategia sectorial que supo anticiparse a los cambios culturales y de consumo.
Lo que Messi expresa de manera espontánea no crea una tendencia. La confirma. Y confirma algo aún más importante: que cuando una política sectorial está bien pensada, sostenida en el tiempo y ejecutada de manera articulada, termina expresándose en los comportamientos reales de las personas, incluso de aquellas que están completamente fuera del sistema institucional del vino.









